A pesar de haber sufrido el menosprecio de la sociedad a lo largo de la historia, ellas han sido capaces de levantar países, cuidar familias y progresar a la misma velocidad que el resto de su mundo, siempre superando barreras.
Pero, ¿por qué el sexo débil? Porque el sexo es parte de la vida y ahí, somos débiles. Somos nosotras quienes cargamos con mayor responsabilidad si se produce un embarazo, somos nosotras las que nos chutamos hormonas para evitarlos, somos nosotras las que tenemos más papeletas de que se nos produzca un cáncer de útero a raíz de comenzar a practicarlo, somos nosotras a las que nos cuesta dormir si se rompió el condón, somos nosotras a las que la incertidumbre nos reconcome por dentro, somos nosotras las que nos ponemos sensiblonas cuando la regla viene a visitarnos cada mes, somos nosotras las que estamos jodidas si algo va mal. Puede que suene radical, pero mi experiencia, que, para mi corta edad, no es poca, tristemente lo digo, me ha enseñado a vernos de otro modo. Antes nos pensaba invencibles, seres humanos de armas tomar; ahora nos veo vulnerables a la hora de amar y abrirnos a la otra persona.
Cierto cierto, el amor no es todo y, a veces, me vuelvo monotemática... Pero me hice me hice una pregunta y es por ella por la que estamos aquí:
¿Cómo es la mujer actual para ti?
Dado que yo era incapaz de dar con una respuesta que me agradara, decidí preguntarle a mujeres. Esto es lo que obtuve por respuesta:
¿La mujer actual? Ese calificativo me parece propio de cierto tipo de revistas dirigidas a un tipo de mujer muy concreto: occidental, heterosexual, blanca, con estudios superiores, joven, exitosa pero sin hacer sombra a su hombre, trabajadora, madre, delgada, suficientemente sexual para no parecer una mojigata pero sin pasarse para no parecer una puta...
¿Eso es la mujer actual? Bien, si lo dice Anna Wintour, así será...
Pero las mujeres con las que yo me cruzo a diario, las mujeres con las que trabajo, con las que comparto ascensor, con las que viajo en metro, a las que me follo, a las que no, las que se broncean en la playa, las que bailan en el podio de la discoteca, las que estudian en la biblioteca, las que beben cerveza en el bar de la esquina, las que prefieren un café en una terracita, las que saben cocinar hindú, las que fuman paquete y medio al día, las que practican yoga, las que insultan al árbitro cada vez que el muy hijo de puta pita un fuera de juego inexistente... estas mujeres no se corresponden al modelo de mujer actual. No se corresponden porque estas mujeres que yo le digo son de las que tienen tripa, las que se meten quilo y medio de silicona en cada pecho, o las que quieren hacerlo y no tienen la pasta para ello, las que están tan delgadas que rozan la androginia, las que tienen bigote, las que se depilan con cera, las que disfrutan comiendo una buena polla, las que tienen cartucheras, las que se pintan los labios de rojo, las que visten con chándal, las que se lo montan con otras tías, las que cada tarde recogen a sus niños a la salida del colegio, las que tienen el coño seco, las feas, las arrugadas, las que se corren con tres mete-sacas, las que no usan perfume, las que llevan extensiones, las acomplejadas, las que no tienen pelos en la lengua, las que no saben cocinar, las que se sienten unas zorras, las que van a misa, las que se hacen la manicura dos veces por semana...
Pero las mujeres con las que yo me cruzo a diario, las mujeres con las que trabajo, con las que comparto ascensor, con las que viajo en metro, a las que me follo, a las que no, las que se broncean en la playa, las que bailan en el podio de la discoteca, las que estudian en la biblioteca, las que beben cerveza en el bar de la esquina, las que prefieren un café en una terracita, las que saben cocinar hindú, las que fuman paquete y medio al día, las que practican yoga, las que insultan al árbitro cada vez que el muy hijo de puta pita un fuera de juego inexistente... estas mujeres no se corresponden al modelo de mujer actual. No se corresponden porque estas mujeres que yo le digo son de las que tienen tripa, las que se meten quilo y medio de silicona en cada pecho, o las que quieren hacerlo y no tienen la pasta para ello, las que están tan delgadas que rozan la androginia, las que tienen bigote, las que se depilan con cera, las que disfrutan comiendo una buena polla, las que tienen cartucheras, las que se pintan los labios de rojo, las que visten con chándal, las que se lo montan con otras tías, las que cada tarde recogen a sus niños a la salida del colegio, las que tienen el coño seco, las feas, las arrugadas, las que se corren con tres mete-sacas, las que no usan perfume, las que llevan extensiones, las acomplejadas, las que no tienen pelos en la lengua, las que no saben cocinar, las que se sienten unas zorras, las que van a misa, las que se hacen la manicura dos veces por semana...
Y son (somos) precisamente estas mujeres a las que nunca se nos ha querido escuchar.
Con la colaboración de: Marta de FS.
Y agradecer también a estas 7 mujeres de hoy el haber prestado su imagen sin ánimo de lucro.
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